Historia

Nuestra casa fue la tercera fundación de las Hijas de María Auxiliadora en Gran Canaria; se debió a la generosidad de los esposos D. Santiago de Ascanio y Montemayor y Dña. Rafaela Manrique de Lara y de la Rocha, quienes, al no tener hijos, determinaron dejar sus bienes a los más necesitados de los barrios de San Roque, San Juan, San Nicolás y San José de dicha Isla, mediante la creación de un Centro benéfico-docente a cargo de la obra Salesiana, para lo que se pusieron en contacto con la Provincial de las Hijas de María Auxiliadora.

Con la finalidad de colaborar en la educación integral de las niñas de tales barrios, el colegio abre sus puertas el 1 de febrero de 1946. El edificio fue entregado a las Hijas de María Auxiliadora (Salesianas) el día 30 del mes anterior, pero al no estar terminado de construir, la primera comunidad de hermanas no se pudo instalar en la nueva casa hasta enero de 1947. Las obras de construcción terminaron, en realidad, a principios de 1948, procediéndose a la inauguración oficial del edificio el 17 de abril.

En agosto de 1950, la fundación se amplió, por deseo expreso de la fundadora, con un pensionado llamado San Rafael,  destinado a recibir señoras en calidad de residentes, mediante el pago de una modesta pensión. La inauguración del pensionado, el 11 de febrero de 1951,  se hizo coincidir con la visita de la Superiora General de la Salesianas, Madre Linda Lucotti, que llegó a las islas acompañada de la Provincial. Posteriormente, en el pensionado se recibieron también estudiantes de la Escuela de Magisterio, procedentes de pueblos del interior y  de otras islas.

El colegio continuó su andadura en los años siguientes hasta marzo de 1967, año en que fue reconocido definitivamente como fundación benéfico-docente.

Como todas las fundaciones, los primeros tiempos fueron duros y penosos. Además de una pobreza extrema, las primeras Hermanas tuvieron que afrontar serios problemas.

Poco a poco se fueron resolviendo las dificultades y las Hermanas pudieron abrir las clases de Párvulos y Elementales. Tampoco faltó nuestra obra principal, “el Oratorio Festivo”.

A medida que pasaba el tiempo se iba haciendo más palpable la protección de la Virgen. La Casa se llenó de niñas, tanto el Colegio como el Oratorio y las Clases con el pensionado.

En el 1976 obtiene la transformación y clasificación definitiva como Colegio de Educación General Básica de 16 unidades, y en el 1977  es autorizado para impartir las enseñanzas de Formación Profesional en la rama de Administrativo.

En el 1996 se obtiene la autorización definitiva para la implantación del 1º y 2º Ciclo de la Enseñanza Secundaria Obligatoria, y en el 1998, con la transformación de la nueva Formación Profesional, la autorización para implantar Ciclos Formativos de Grado Medio.

En Noviembre de 1998 se adecuaron las instalaciones a las nuevas necesidades, construyéndose una segunda planta que albergara 4 aulas, de segundo ciclo de ESO, y un salón de actos amplio, con sus respectivos servicios. Además alberga un aula de tutoría personal y de pastoral escolar.